ESPAÑA GANA 13 100 MILLONARIOS EN UN AÑO: ASÍ CRECE LA RIQUEZA EN LA CIMA
Durante el último año, el número de millonarios en España ha aumentado más de un 5 por ciento. En total, se incorporaron 13.100 personas adineradas, por lo que el país cuenta ya con 259.700 habitantes con un patrimonio disponible de al menos un millón de dólares. Esto se refiere específicamente a activos invertibles; los bienes personales, como la vivienda habitual y los coches, quedan excluidos de este cálculo. Así lo demuestra el más reciente World Wealth Report, cuyos datos fueron ampliamente difundidos en España por medios como Telemadrid y analistas económicos. No solo aumentó el tamaño del grupo, sino que su capital conjunto también creció un 6,7 por ciento, hasta alcanzar la cifra récord de más de 672.000 millones de euros. Dentro de este grupo se encuentra, además, un núcleo creciente de los llamados "ultrarricos": personas con una capacidad de inversión que supera los 30 millones de dólares.
Los tres motores del crecimiento patrimonial Los expertos financieros señalan tres pilares macroeconómicos claros que han facilitado este fuerte crecimiento: Mercados de valores eficientes: Las bolsas mostraron rendimientos sólidos el año pasado, lo que generó beneficios directos para las grandes carteras de inversión. Un sector bancario saneado: Los bancos españoles se mantuvieron financieramente fuertes y se beneficiaron, entre otras cosas, de los tipos de interés. El bum inmobiliario: El continuo aumento del valor de los bienes inmuebles funcionó como un volante de inercia para el capital ya existente. El informe revela asimismo una tendencia estructural: incluso en los años en que el número total de millonarios desciende ligeramente debido a las fluctuaciones económicas, la cúspide absoluta suele conseguir aumentar su patrimonio colectivo. Este fenómeno de concentración del capital ha provocado que el número de ultrarricos españoles se duplique en un plazo de diez años.
Nombres consolidados y falta de innovación La cima absoluta de la clasificación de la riqueza en España, encabezada tradicionalmente por la lista Forbes, sigue siendo dominio de fortunas familiares consolidadas. Los sectores de la moda, el comercio minorista, las infraestructuras y la banca dominan esta dinámica desde hace décadas. Indiscutiblemente a la cabeza se sitúa Amancio Ortega, fundador del grupo de moda Inditex, detrás de marcas como Zara. Los informes recientes sobre multimillonarios revelan la desigual proporción dentro de esta élite: aunque España incorporó recientemente a ocho nuevos multimillonarios, Ortega posee por sí solo más de la mitad del patrimonio total de todo el club de multimillonarios españoles. Llama la atención, en comparación con otras economías occidentales, la práctica ausencia de jóvenes empresarios tecnológicos en las esferas más altas. Mientras que en los países anglosajones y en partes del norte de Europa las nuevas plataformas digitales rompen el statu quo, la riqueza española sigue concentrándose en las estructuras tradicionales en lugar de extenderse a través de la innovación.
La otra cara de la moneda: la creciente desigualdad de la riqueza Estos récords en la cima contrastan fuertemente con la realidad cotidiana del ciudadano medio español. Mientras crece el capital de la élite, una gran parte de la población lucha contra la inflación y el estancamiento del poder adquisitivo. Disponer de margen para ahorrar se ha convertido en una utopía para muchos. El principal catalizador de esta brecha es el mercado de la vivienda. El año pasado, España registró la mayor subida de los precios inmobiliarios en veinte años, un incremento que duplicó con creces la media europea. Las mismas subidas de precios que engrosan los balances de los inversores inmobiliarios alejan cada vez más a los compradores de primera vivienda, a los jóvenes y a las rentas medias de la posibilidad de adquirir una casa propia.
Relevancia para los compradores belgas y holandeses Para los holandeses y belgas que se plantean emigrar a España o que buscan una segunda residencia, esta dinámica económica es de vital importancia. El bum inmobiliario que alimenta a los millonarios locales afecta directamente al bolsillo del comprador extranjero. Los precios en las regiones costeras populares (las Costas) y en centros económicos como Madrid y Barcelona han aumentado considerablemente en los últimos años. Los analistas prevén que esta tendencia alza se mantenga por el momento, impulsada por los sólidos resultados económicos nacionales. Quienes entran ahora en el mercado pagan bastante más que hace unos años. De este modo, España se posiciona dentro de Europa como uno de los países con un crecimiento más potente de las grandes fortunas, aunque esa medalla económica tiene una clara contrapartida para la accesibilidad del mercado local.