BURBUJA INMOBILIARIA
El Banco de España señala que existen indicios de una burbuja inmobiliaria, aunque muy lejos de la situación de 2007.
Los precios siguen alrededor de un 20% por debajo de los niveles de entonces y su aumento se debe sobre todo a la escasa oferta frente a una fuerte demanda. No se observa un endeudamiento excesivo y las subidas se concentran en zonas con poca disponibilidad de vivienda, especialmente en las islas. Los hogares presentan mayor estabilidad financiera, los bancos mantienen criterios estrictos y el riesgo de sobreendeudamiento es limitado. Para finales de 2025 solo un 15,8% de los hogares tendrá una carga financiera elevada. El informe advierte también del alto endeudamiento público y de la falta de Presupuestos Generales, lo que dificulta controlar el gasto. La digitalización, las tensiones geopolíticas, el envejecimiento y la transición verde requieren recursos esenciales para mantener el equilibrio fiscal.